Había una vez una cuna olvidada que unos papas -con habilidades machoalficas- decidieron rescatar de su destierro en el trastero de una familia. Empezaron a pensar que vida podía haber detrás de ese mueble que había compartido mil noches con algun niño y finalmente decidieron hacer cuatro proyectos: Con las barreras hicieron un huerto vertical y una pared de agua; con el somier, un poco de pintura y unas ruedas, una camita nido para sus hijas;  y con el piecero y el cabecero una cocinita para jugar en el exterior. 


Así que ya sabes, si tienes una cuna que ya no utilices, puedes tener:







3) Una mini cama nido



¡Que viva el upcycling!

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