La violencia es algo que como padres nos preocupa mucho. Me acuerdo una época en la que Abril mordía y a mi me preocupaba muchísimo porque en casa no veía esas cosas. Con el paso del tiempo pude entender porque lo hacía y ayudarla a canalizarlo, pero hasta que logré entenderlo, me preocupaba si mi hija se iba a convertir en una maníaca tipo Lecter. Algo parecido nos debe pasar con el juego de los niños. No nos gusta que jueguen a determinadas cosas porque las analizamos desde nuestra mente adulta.

¿Es malo jugar a pegarse? 

Pues no lo creo, si observas a los niños (los observas de verdad, sin intervenir, sin enjuiciar, sin interpretar) podrás darte cuenta de que es un juego simbólico que les permite poner reglas, cambiarlas, experimentar la empatía y los sentimientos de los demás.  El juego bruto es algo natural en los mamíferos, si tenéis cachorritos de perro lo habréis visto, o en un documental como se pelean los leoncitos o los tigres. Creo que es algo realmente positivo para ellos y es parte de su desarrollo

¿Son malas las pistolas de juguete?

A mí, personalmente, no me gustan,  y nunca les he comprado una a mis hijas (salvo una pistola de silicona para manualidades, los sprays de limpieza o alguna vez sprays de pintura que hemos usado en la terraza,,,). Pero lo he dicho muchas veces, lo que yo piense es secundario (igual que preferiría que no se vistieran de Frozen, que no cogieran pelis de princesas de la biblio, que no me pidieran cuentos de hadas o que durmieran 10 horas en vez de 7). Yo predico con mi ejemplo y por eso en mi casa no hay tele, si en casa de los abuelos la ven, pues es su decisión.  Si quieren comprarse una pistola de juguete con su paga, es su decisión. No penséis que mi casa es la mansión del libertinaje, pero en una casa donde viven cinco personas de carácter fuerte hay que saber elegir las batallas (Y son lavarse los dientes, llevar casco, ponerse vacunas y acostarse antes de que nos dé un Sirocco XD)

¿Son iguales las pistolas de imitación de juguete que las pistolas de agua? 

Este verano MA se hizo con un kit veraniego que incluía varias pistolas de agua, un rifle de agua de Han Solo para él, un arsenal de globos de agua que se hinchan todos a la vez y varios chismes para bucear. Aunque me hubiera parecido inadecuado no lo hubiera impedido porque el es igual de padre que yo, como mucho se lo hubiera dicho a solas, igual que le explico porque los pseudoyogures para beber no son sanos (y él sigue haciendo lo que considera, que para eso es su padre, o lo llevamos a la asamblea, que es donde gestionamos nuestras diferencias de opinión, que son continuas XD). Pero en este caso, no considero que tenga nada de perjudicial, nos hemos divertido muchísimo con ellos y solo hemos tenido que poner una norma (prohibido disparar si tenemos a Vega en brazos). Aunque si lo pienso fríamente para ellas debe ser lo mismo, en ambos casos es el mismo juego, sólo que en el primer caso a mi me remueve y en el segundo no, incluso me uno a su juego y acabo empapado.

Juego tronas-3

Os dejo estas dos conversaciones que tuve con mis hijas, de distinta edad, pero en el mismo plano de desarrollo por si ilustran la diferencia entre la mente adulta y la mente infantil.

¿Emma para que sirven las pistolas?

Para pistolar

¿Y qué es pistolar?

Echarse agua para mojarse

¿Abril para que sirven las pistolas?

¿Las de agua? Para mojarnos.

¿Hay otras?

Si. Las de fuego

¿Y esas para que sirven?

Para disparar

¿A la gente?

No, a la gente noooooo,  a los malos.

Así que yo me limito a dejar a mis niños ser niños (incluido mi niño de 32 años XD) y observar, y si observo algo que creo que es necesario que sea cambiado me lo llevaré a la asamblea, que para eso vivimos en una familia democrática (o casi XD).

Esto es solo mi opinión, y os la doy porque me la habéis pedido, no para dar lecciones, ni para sentar cátedra, que ya empieza a cansar el tema de los comentarios en RRSS. Os dejo algunas otras opiniones, extraídas de este articulo, de mi admirada Marisa Moya y también visto por personas cercanas a la pedagogía Waldorf y Montessori.

“No se debe jugar con recursos materiales bélicos”. ¿Por qué? “Hay que preguntarse si ese juguete contribuye a que tu hijo llegue al destino educativo que nos gustaría: ¿jugar con pistolas o espadas le va a hacer más tolerante, solidario, comprensivo, empático, feliz? No lo parece. Nos confunde el hecho de que los niños tienen una agresividad, necesaria, que ayuda a sobrevivir. En los niños esta energía no consciente está a flor de piel, porque el cerebro todavía no ha madurado sus frenos. El adulto debe ayudar al niño a desarrollar esos frenos.Hay que decirle que imponerse a otro no es lo apropiado, que hay otras maneras de resolver los conflictos. De lo contrario, estás dotando de naturalidad el uso de herramientas violentas. Hay que desarrollar relaciones respetuosas. Las armas, en los museos”. Marisa Moya

“Ellos deciden. Jugar les ayuda a conocer el mundo y a liberar tensiones. Si un niño quiere jugar con muñecas, que juegue, si quiere jugar con espadas, que juegue… Pensamos que si juega con pistolas va a ser un niño violento. Pero no es así. No hay ningún estudio que lo demuestre. Con las pistolas desfogan, matan los miedos, las tensiones, las exigencias de un mundo en el que viven y que es un mundo de adultos. Hay que incluir todo esto, por supuesto, en el marco de una variedad de juegos. Cuando un niño le dice a su madre “te voy a matar” no hemos de pensar que quiere matarla de verdad. Y, si está todo el día así, es porque hay otra cosa detrás. Pero en condiciones normales los niños imitan a superhéroes, a personajes, ya sean buenos o malos”. Cristina García

“Las espadas, las flechas, son símbolos de las historias de héroes y heroínas. Se puede jugar con ellas en el marco de una historia en la que se representa la lucha entre iguales y se fomenta que el vencedor atienda con respeto al vencido. Se transmiten valores de amistad, de protección del otro… A los niños les da mucha energía y seguridad en sí mismos” Antonio Malagón (Waldorf)

“Nosotros entendemos que los niños pasan por etapas y siempre hay tendencias humanas que no podemos cambiar. Los niños deben explorar, jugar a ser fuertes, sobrevivir. Es en ese ámbito en el que se puede dar el juego con armas. Si jugando los niños cogen bloques de madera o legos y los transforman en armas, no nos entusiasma, pero entendemos que responde a una necesidad interna. Pero darles nosotros armas, no. Hoy en día hay dos grandes problemas: uno es la falta de juego libre, donde todo se desarrolla de forma natural; y otro es la gran exposición a películas, vídeos, donde se fomenta el juego con armas. Debemos intentar que no interfieran en su mundo películas como Star Wars, porque los niños no saben interpretar lo que ven. Pero como es difícil que no les lleguen estas películas, les dejamos que jueguen si quieren, pero siempre sin hacerse daño. El niño debe jugar y jugar, pero no le regalamos armas. No hay ningún beneficio en ello y los padres deben de ser conscientes de que no van a saber manejar las situaciones”. Florencia Malvido (Montessori)

El artículo completo de Cristina Galindo es muy interesante, no os lo perdáis, lo podéis encontrar en El pais.

También un extracto de un enlace al blog de Jugarijugar que muy acertadamente incluyeron en el debate en Facebook (gracias!)

El juego simbólico, con sus cualidades de representación y de roles, permite esta exploración de la fuerza y de la rivalidad, de una manera saludable. Se trata de un terreno simbólico, justamente el que permite cruzar límites de violencia fictícia, simulada o en cualquier caso mesurada, que de otro modo no serían aceptables. En este contexto, se hace posible esta transgresión, y solamente el juego libre puede otorgar los acuerdos y los permisos necesarios para explorarla. Los pequeños, entonces, pueden experimentar entre iguales, o adaptarse también cuando juegan a luchar con un niños menores que ellos: es habitual ver como, en este caso, miden mucho más su contundencia física que no en una lucha entre iguales.

Antes de publicar este post se lo dí a leer a MA y me ha dado también su opinión, como adulto que sigue siendo niño por dentro y como profe de secundaria y padre:

La palabra clave de todo ello es el juego, jugar es jugar, estés aquí o en el otro extremo del mundo. Jugar implica confianza, jugar implica unas reglas de consenso no escritas, jugar implica diversión y risas. Claro que a veces se nos puede ir de las manos y se puede hacer daño a otra persona misma, pero si es siempre de forma lúdica no se obra de mala fe. El filtro de inocencia de los niños se lo impide. No entiendo este debate que se ha abierto, pues solo veo juego, a pesar de ser un adulto quizás demasiado inocente.

Y por último os dejo este inscrito que me inspiró el debate que se planteo en RRSS.

Violencia no es permitir que los niños juegen libremente, siguiendo lo que la naturaleza ha preparado para ellos, igual que los cachorros de perro o de tigre. El juego bruto es natural en los cachorros mamíferos, violencia es otra cosa, no es un acuerdo, para que exista, uno la ejerce y otro la recibe. Y todos la normalizamos…
Violencia es que te separen de tu bebé cuando nace sin haber motivo médico.
Violencia es dejarlo cuando tiene 16 semanas (o dos) para volver al trabajo.
Violencia es que te despidan o ninguneen por ejercer tus derechos como padre.
Violencia es pasar sólo un par de horas al día con ellos por el trabajo.
Violencia es obligarles a dejar el pañal sin que ellos puedan decidir en el proceso.
Violencia es tenerles sentados en una silla cuando su naturaleza les pide movimiento.
Violencia es que tengan que ir a extraescolares cuando quieren estar jugando en casa con sus padres.
Violencia es que tengan que hacer deberes toda la tarde sin poder quedar con sus amigos.
Violencia es tener a adolescentes hincando codos cuando su mente – y su cuerpo- no está en ese momento.
Violencia es no seguir lo que la naturaleza ha preparado para nosotros, y luchar contra la naturaleza tiene consecuencias terribles. Pero el sistema en el que vivimos nos deja poco margen de maniobra…
Violencia es juzgar a los demás padres (madres especialmente) por como gestionan sus paternidades en vez de mirarnos hacía dentro. Violencia es dar opiniones que no nos han pedido. Violencia es romper la “regla” de solo decir cosas verdaderas, amables y necesarias. Si queremos niños no violentos pasa por predicar con el ejemplo y no caer en estas violencias…
… Porque violencia no es dejar que los niños jueguen a lo que quieran si hay risas, violencia es no dejarles ser niños (ni a los padres ser padres)…

Debate que no inicié, solo puse una foto de mi familia, pero no todo el mundo ve como yo las redes sociales, está claro. Lo asumo y lo respeto, por eso no borró comentarios, pero soy incapaz de entender ciertas cosas. Espero vuestros comentarios en este post de opinión (aquí si me gustaría recibirlos, no en forma de juicio en una foto de mi familia, me encanta debatir pero en el sitio adecuado) y que entre todos enriquezcamos nuestras miradas.

Juego tronas-1-2

También os invito a una reflexión: ¿Os imagináis poner una foto con vuestro rollizo bebé en brazos y que alguien dijera que está tan gordo por tomar teta/biberón, o porteándole y que dijeran que se van acostumbrar y que eres una hippie, o feliz en su sillita a contra marcha y que le digan que se le van a romper las piernas, o haciendo BLW y diciendo que se va a atragantar y morir, que menuda madre más vaga por no querer hacer un puré, o en vuestra cama colechando y que alguien diga que donde tenéis sexo? Seguro que son situaciones familiares, para mí desde luego que lo son, y aunque la mayoría de las veces están hechas con buena intención (¡Qué mala intención puede tener un familiar que quiere con locura a nuestra criaturita!) no son agradables, porque no hemos pedido opinión. Y tener una página y hacerla pública legitima a los demás a opinar de nuestra vida exactamente lo mismo que  a la vecina del quinto por vivir en el piso de enfrente, es decir, nada.  Y esto no tiene que ver con que alguien haga una pregunta y los demás respondan, no son esos comentarios a los que me refiero, las personas que los hacen saben quienes son y porque solo vienen a decir ciertas cosas amparándose en la libertad de expresión. Y no, no puedo acostumbrarme a la crueldad ejercida de forma barata, detrás de nuestro teclado somos muy valientes.

La violencia está en el día a día, en como tratamos a nuestros hijos, en como los trata la sociedad en la que vivimos y en como lo normalizamos nosotros  y eso es lo único que podemos prevenir. No dejarles jugar a lo que quieran, siempre que haya risas y no se hagan daño, no creo que sea la solución. Como decía la doctora, podemos sembrar ideas bonitas, aunque no las entiendan su mente absorbente las interioriza. Y una forma de criar a hijos no violentos es no serlo con los demás y una opinión no pedida es violencia.

Que tengáis un día maravilloso! Y ahora sí, ¡a debatir! Gracias por vuestros comentarios :))

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