Continuo con la serie de post “Montessori para bebés” que empezamos el otro día con la franja de edad de 0 a 6 meses. Una vez pasados los primeros seis meses de vida, el bebé ya empieza a interactuar muchísimo más con el medio en el que vive. Es el momento de empezar a desplazarse y alimentarse solo. El bebé de 6 a 12 meses sigue en un periodo sensible de lenguaje y movimiento y las actividades que le propongamos deberán ir encaminadas a desarrollarse en esta dirección.

 

Os recuerdo que es una visión muy persona y que Hay un libro de Silvana Quattrochi Montanaro “Un ser humano” que creo que puede ser más adecuado si queréis una versión más purista. Hay otros dos libros que creo que pueden ser interesantes (no los he leído así que no puedo opinar mucho): Son Montessori from the Start y 60 activités Montessori pour mon bebé. Y finalmente os animo a que visitéis el blog Montessori en casa, donde tienen un ambiente preparado precioso para su bebita (que podéis ver aquí)

 

Como os explicaba en el anterior post al respecto, creo en estos primeros meses no deberíamos tener más expectativas que disfrutar el máximo tiempo posible de los mimos, las caricias y los besos de los más chiquitines. Ya sabéis mi máxima, los días son largos, pero los años son cortos 🙂 Para mi la actividad ideal de este periodo, por su fácil inclusión en el día a día familiar y todas las ventajas que reporta, es la Alimentacion Complementaria regulada por el bebé, en inglés las siglas son BLW (Baby Led Weaning) y consiste someramente en ofrecer al bebé alimentos sólidos sin triturar desde el principio, es decir pasar de la fase purés y papillas. Para poder ofrecer al bebé alimentos sólidos son necesarios estos requisitos: Que se siente solo, que ya no tenga reflejo de extrusión, que tenga interés por la comida y que tenga aproximadamente 6 meses. Abril empezó con 5 meses y un semana y Emma con 4 y medio (el mismo día que sentó sola, pues interés tenía hacía ya semanas y Abril en un descuido comprobó que había perdido el reflejo de extrusión ¡con un cupcake! los segundos son de acero :D). Hay bebés que no empiezan hasta los 8 meses o más. Lo mejor es observarles mucho y ver que es lo que necesitan y siempre tener en cuenta que la alimentación principal hasta el año es la leche. Hay que tener unas ciertas normas de seguridad y prepararse para limpiar mucho 🙂 Tenéis más información en la web de mi amiga Eloísa, Una Maternidad Diferente, experta en BLW que da cursos online y presenciales en su tienda Oh La Luna en Alcorcón.

El BLW es la actividad sensorial por antonomasia que puede realizar un bebé de 6 a 12 meses por SEIS razones:

– La primera es que es lo más natural, en Montessori siempre se aboga por las alternativas más naturales posible, comerse una pera a bocados es mucho más sano que comerse un potito de pera, con colorantes y conservantes.

– Se desarrollan actividades de Gracia y Cortesía y Lenguaje, comer la misma comida que sus padres o hermanos a la misma hora y en el mismo lugar que su familia, le ayuda a sentirse integrado en su familia.

– Le proporciona gran autonomía, pues le permite comer solo simplemente con la supervisión de su familia, siendo el protagonista y no un mero espectador de su alimentación. En la pedagogía Montessori se proponen pequeñas mesas con pequeñas sillas, pero en el ámbito familiar se pueden utilizar tronas evolutivas (nosotros tenemos ésta) para que llegado el momento puedan subir y bajar solos.

– Favorece la coordinación mano-ojo (coger la comida del plato y llevársela a la boca parece fácil pero no lo es). El control de error en estas situaciones es muy claro 🙂

– Favorece el desarrollo de la Pinza digital, para Montessori es importantísimo el desarrollo de la pinza (hay muchísimos materiales encaminados a desarrollarla), que manera más maravillosa que incentivarlo que con un puñado de guisantes por ejemplo)

– Otro de los pilares de Montessori es el aprendizaje a partir de los sentidos, el BLW es un verdadero Juego sensorial, es alimentación complementaria, no sustituir la leche, el alimento principal hasta el año. Desarrolla sus sentidos ( gusto, tacto, olfato, vista, y hasta el oído al espachurrar los alimentos).

Si te animas a dejar experimentar a tu bebé este tipo de alimentación, sólo sería necesario fomentar su desarrollo psicomotor grueso (reptar, gatear, andar, correr…). Os aconsejo leer algo sobre la pediatra Emmi Pikler o este articulo de Familias en Ruta 

Lo ideal es que el ambiente preparado sea seguro y tengan libertad para moverse (esconder cables, tapar enchufes, evitar caídas peligrosas y demás medidas de seguridad básicas), más que estar todo el día con el no en la boca. Es mejor dejarles explorar sin dramatismos ¿realmente pasa algo porque se coma las miguitas del desayuno del suelo? ¿es tan terrible que chupe una piedra? ¿realmente os parece grave que gatee por el parque? Os invito a reflexionar y os dejo este chiste que me encanto. Yo cada día soy menos dramamamá, si algún día tengo otro bebé pensaré algo así 😛

Si crees que el BLW no es para tu familia, ¡no te angusties¡, hay muchas otras cosas que puedes hacer para desarrollar esas habilidades.Además de las actividades que os recomendé en la lectura anterior de 0 a 6 meses Alternativamente, os puedo proponer otra serie de actividades, que voy a dividir en: Desarrollo psicomotor fino, Desarrollo psicomotor grueso y Lenguaje y desarrollo social:

  •  Desarrollo psicomotor fino

– La cesta de tesoros (Las aprendí a hacer con Abril y con Emma las refinamos para  hacerlas de distinto color cada semana jeje, es una recopilación de objetos -unos 50 según  Tim Seldin- de distintas texturas y materiales, ¡evitando el plástico!.)

– Cajas de permanencia (Ésta es de Jaisa pero es un DIY muy fácil)
– Una caja de telas de distintos tipos y tramas
– Sonajeros o botellas de sonidos, al agitarlas hacen ruido (ideal para reciclar botellas de batido y legumbres)
– Juegos de quitar y poner con un juguete especifico (simplemente con un bol y un peluche, un dado, cualquier objeto pequeño vale). Primero debe ser solo un objeto y un recipiente grande sin forma, después con una sola forma (estrella, cuadrado,…), después con varias formas, etc.
– Un tablero sensorial con distintas texturas o una cesta con un par de libros, los típicos “toca toca” son muy apropiados.
  • Desarrollo psicomotor grueso

– Si tiene hermanos, propiciar que jueguen juntos, boca abajo si aún no se sienta o sentados:

– Esconder un objeto pequeño para que lo encuentre.
– Jugar al escondite y al pilla pilla gateando.
– Animarle a subir pequeños escalones gateando.
– Poner un colchón sobre el suelo (para animarle a que se duerma cuando se encuentre cansado) y un espejo de seguridad para que pueda observarse.
– Acudir a menudo un parque o comprar un arenero (nosotros tenemos uno de obra en la casa de campo y otro comprado en nuestra terraza y la arena la podéis comprar en tiendas de materiales de construcción por poco dinero) y facilitarles “útiles”, si podéis mejor de madera y metal que plástico.
– Un rodari o palos/botellas que rueden para fomentar el gateo.

  • Lenguaje y desarrollo social

– Decirles las partes del cuerpo a la vez q se las acariciamos o pellizcamos suavemente.
– Decirles los nombres de objetos de una cesta
– Leerles un libro en nuestro regazo o sentados enfrente nuestro

– Ofrecerles instrumentos musicales (no hace falta invertir mucho, valen cucharas de madera y un bol de metal, etc) y tocar una canción al ritmo de la música.
– Actividades de gracia y cortesía: Decir hola, adiós, saludar con la manita
– Ofrecerle dos contenedores uno frio y otro caliente y enseñarle los conceptos (Este se puede hacer muy fácilmente con comida también, pronto empezaran a soplar cuando vean comida caliente)
– Jugar al veo veo de forma sencilla (con dos objetos y describiendolos nosotros)

–  Y mi favorita, seguir comiendotelo a besos hasta que se parta de risa.

No me gustaría terminar el post sin hacer una referencia a los hitos de aprendizaje. Tengo dos niñas y cada una ha llevado un ritmo distinto: Abril nunca quiso estar boca abajo, por supuesto no repto, ni gateo, enseguida aprendió a ponerse de pie y andaba perfectamente con 11 meses. Emma por el contrario, sostenía la cabeza desde que nació, le encantaba estar boca abajo, reptaba y se sentaba con 4 meses y gateaba con 6, pero no fue hasta los 16 meses que empezó a andar (y a correr la semana siguiente jeje). Cada niño tiene un ritmo y es nuestro deber como padres respetarlo. Con ambas hemos actuado igual, lo único que no hemos hecho nunca es ponerles de pie a andar o sentarlas, no hemos usado parque, ni corralito, ni tacataca ni nada que se le pareciera. Se han movido siempre en libertad (controlada), en un entorno seguro que podían explorar sin peligros. Mi no definitivo era la escobilla del wc 😀

¿Que os ha parecido? ¿Os animáis a probar el BLW? ¿Tenéis preparada vuestra casa para que vuestro bebé explore libremente? ¿Has estando practicando Montessori con tu bebé sin darte cuenta?
Cuéntame 🙂 Me encanta escuchar vuestras experiencias

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